¿Cómo nos impacta el lugar que habitamos?

Posted by juan Jimenez 21 abril, 2016 Comments are off 746 views
coyhaique

Foto Marcela Gutiérrez

Proyectos de Vida y Desarrollo Humano: Notas del trabajo de campo

De norte a sur y de sur a norte surgen diversas historias durante el trabajo de campo de las Narrativas Autobiográficas, realizado para el próximo Informe de Desarrollo Humano. Trabajamos en las regiones de Arica y Parinacota,  Antofagasta, Valparaíso, Biobío, La Araucanía, Los Lagos, y en la Región Metropolitana. Nuestro objetivo es recuperar la experiencia subjetiva y percepciones de las personas sobre los territorios que habitan o sobre sus territorios significativos, y cómo estos impactan  en sus sueños, aspiraciones y proyectos de vida.

El lugar que habitamos se nos presenta como condición de posibilidad para cumplir nuestros sueños y proyectos. En este contexto, uno de los propósitos del próximo Informe de Desarrollo Humano es develar los límites, potencias y oportunidades que ofrecen los territorios para avanzar hacia su desarrollo y la descentralización del país. Así, haciendo camino al andar, atendiendo las itinerantes conversaciones de nuestra travesía por Chile, nos seguimos convenciendo de la pertinencia y profunda necesidad de exponer la voz de los territorios y sus habitantes.

Nos hemos encontrado en esta actividad con múltiples historias:

Daniel ha vivido toda su vida en Antofagasta, narra con profunda rabia los cambios negativos que ha experimentado su ciudad los últimos años. La contaminación ha disminuido su calidad de vida y como evidencia nos muestra sus brazos manchados por el arsénico que contiene el agua que bebe. Sin embargo, jamás migraría de Antofagasta, pues, para él representa toda su vida.

Ingrid cuenta con entusiasmo sus ganas de construir una galería de artesanías y cocinerías para atraer a los turistas a Puerto Saavedra. Para lograr esto se propuso organizar una comunidad con personalidad jurídica, así como entablar redes con la municipalidad y buscar formas de financiamiento.

Gonzalo expresa con intensidad su molestia frente a la imposibilidad económica de migrar a Santiago para cumplir sus aspiraciones laborales. No obstante, narra con dolor el abandono de Lota, lugar donde nació y ha vivido gran parte de su vida. Especialmente reclama la falta de inversión privada para lograr un empleo estable.

Una familia que vive en Chiloé y descubre que su hija tiene una alergia a la proteína de la vaca, las posibilidades recibir tratamiento médico y conseguir el alimento adecuado estaban sólo en Santiago. Su cuestionamiento principal es “¿y qué sucede con las familias que no tienen la posibilidad de viajar a la capital?”

Mujeres de Chiloé y Coyhaique recuerdan con nostalgia aquel lugar en el que habitaron en su infancia y juventud, ornamentan con símbolos significativos sus hogares y rememoran su pasado mostrando con orgullo sus orígenes e identidad territorial.

Un grupo de pescadores intenta desembarcar la pesca del día de hoy en Rolecha (territorio costero en alaihué, Provincia de Palena, Región de los Lagos), es una tarea compleja por lo corto y angosto de la rampa para desembarcar, el transporte no logra entrar y por tanto los pescadores  quedan sin poder vender sus productos. Un periodista acusa que son las medidas estandarizadas y centralizadas las que agudizan el problema.

Matilde, oriunda de Chapiquiña, sueña con un proyecto gastronómico elaborado con productos orgánicos y hierbas crecidas en sus valles, argumenta que es una forma de mostrar la potencia de su territorio significativo.

También emergen historias como la del comerciante que enuncia la potencia turística del territorio, invisibilizada por la de falta inversión pública y privada; o del chofer del taxi que explica cómo su hijo descubrió un nicho de emprendimiento no existente en su región, del cual se siente tremendamente orgulloso “porque hasta lo llaman de Santiago”.

Estas historias son la prueba de que los territorios importan para las personas, ellas expresan malestar, nostalgia, orgullos, deseos y frustraciones, todo como parte de un orden subjetivo que impacta en las formas en que representamos y significamos los territorios.

De esta forma, los cambios en el paisaje natural y cultural; las transformaciones de las relaciones humanas y las formas de sociabilidad; la experiencia subjetiva del tiempo y la sensación de aceleración del tiempo social; las mejoras o faltas en accesos a servicios y conectividad; el imperativo de migrar para estudiar o trabajar; el malestar frente al centralismo – entre otros aspectos – son lugares comunes que nos permiten evidenciar la relevancia de los temas que tratará del próximo Informe. Es importante mostrar no sólo las debilidades del territorio, sino que, por sobre todo, sus capacidades y potencial para el Desarrollo Humano.

Los procesos de desarrollo y modernización de los territorios, y las paradojas que presentan pueden favorecer o limitar los procesos de individuación de las personas, impactar en sus proyectos de vida personales, en los modos de involucramiento público y de participación social. El desafío que hemos emprendido es justamente develar los aspectos que inciden y poner en dialogo la subjetividad de las personas con los actores públicos e instituciones para una conducción sustentable y equitativa de los territorios.

Aprovechamos estas líneas para agradecer a todos los y las participantes que accedieron a contarnos sus historias de vida, que sin su entusiasmo y colaboración este informe no sería posible. Así, las palabras del poeta Antonio Machado son expresión de la forma en que avanzamos en el Informe de Desarrollo Humano, haciendo camino al andar vamos descubriendo y develando cómo las personas sienten, piensan y actúan sobre sus territorios.

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